En 2011, HIDROITUANGO S.A. firmó con EPM un contrato BOOMT para la construcción y operación de la central, otorgándole autonomía en decisiones de contratación. En 2023, EPM cambió a los contratistas del proyecto, decisión frente a la cual HIDROITUANGO S.A. emitió alertas formales por posibles retrasos. Estas comunicaciones son insumo para la investigación de la Contraloría de Antioquia sobre el impacto del cambio de contratistas.

Que en el año 2011 celebró con Empresas Públicas de Medellín – EPM un contrato bajo la modalidad BOOMT, mediante el cual dicha empresa se obligó a construir, operar, poseer y mantener la central hidroeléctrica y, al término del contrato en 2061, transferirla nuevamente a la Sociedad.
El contrato establece que EPM, en su calidad de contratista, cuenta con plena autonomía para adoptar bajo su propio riesgo las decisiones de contratación que considere necesarias para la construcción y operación del proyecto.
Durante la administración del alcalde Quintero, quien además ejercía la Presidencia de la Junta Directiva de EPM, en 2023 esa empresa decidió de manera autónoma y en atención a sus procedimientos internos de selección, no continuar con los contratistas iniciales que desarrollaban la etapa constructiva desde 2011, y los cambió.
Una vez la empresa HIDROITUANGO S.A. tuvo conocimiento, en 2023, de la intención de EPM de reemplazar los contratistas del proyecto, emitió oportunamente las alertas y manifestó de forma expresa y documentada, mediante comunicaciones formales dirigidas a la empresa contratista, sus preocupaciones por esa decisión, entre otras, por los retrasos que podría generar en la obra.
Las comunicaciones remitidas por HIDROITUANGO S.A. a EPM sobre este asunto constituyen un insumo relevante para la investigación anunciada por la Contraloría General de Antioquia, sobre cómo se dio el proceso en el cambio de contratista y las consecuencias que le generó al proyecto, producto de una decisión de EPM en la administración del exalcalde Quintero.