Un análisis de Hidroituango S.A. advierte que el sistema eléctrico colombiano se encuentra cerca de un apagón técnico y financiero debido a la reducción de la capacidad efectiva de generación, que en 2025 cayó en unos 341 MW pese a la entrada de nuevos proyectos. El estudio señala que factores regulatorios hicieron que 47 plantas (581 MW) regresaran a estado de pruebas, disminuyendo la energía firme disponible frente a una demanda creciente. Aunque la central Central Hidroeléctrica Ituango ha aportado cerca del 10,9 % de la energía del país y ha ayudado a mitigar el riesgo, el informe advierte que se requieren nuevas inversiones y proyectos de generación y transmisión para garantizar la confiabilidad del sistema eléctrico en el mediano plazo.
· El análisis advierte que el país perdió capacidad de generación en 2025, lo que eleva el riesgo del sistema.
· 47 plantas que generaban 581 MW regresarán al estado de pruebas, lo que redujo la capacidad firme contabilizada por el sistema.
· La reducción neta es de alrededor de 341 MW el año pasado.
Un análisis sobre la actualidad del sector eléctrico colombiano realizado por HIDROITUANGO S.A., empresa propietaria de la central hidroeléctrica más grande del país, revela que, pese a la entrada de nuevos proyectos de generación durante 2025, la capacidad instalada neta del Sistema Interconectado Nacional (SIN) disminuyó, lo que profundiza la estrechez estructural entre oferta y demanda de energía y pone al país prácticamente en un apagón técnico.
De acuerdo con el estudio, el SIN finalizó 2024 con una capacidad instalada aproximada de 21.369 MW y pese a que en 2025 se incorporaron cerca de380 MW, la capacidad efectiva al cierre del año fue de 21.028 MW, lo que implica una reducción neta de alrededor de 341 MW, contrario a las expectativas de expansión.
Mauricio Restrepo Gutiérrez, director técnico de HIDROITUANGOS.A., señaló que el sistema eléctrico colombiano está entrando en una zona de riesgo, toda vez que se está acumulando una serie de factores que reducen la capacidad de maniobra, la capacidad de oferta de energía disponible, la capacidad de energía firme frente a una demanda creciente. “Prácticamente hoy tenemos un apagón técnico; la oferta de energía está por debajo de la demanda en cerca del 3 por ciento y si tenemos un fenómeno del niño, si se presenta una situación inesperada o un mantenimiento prolongado de alguna de las centrales de generación, vamos a tener dificultades”, advirtió.
Según el análisis, esta contracción no responde únicamente a una baja incorporación de nuevos proyectos, sino a un fenómeno regulatorio y
operativo más complejo. En particular, la finalización de disposiciones transitorias de la CREG provocó que 47 plantas, equivalentes a581 MW, regresaran al estado de pruebas, reduciendo la capacidad firme contabilizada por el sistema.
El Director Técnico de HIDROITUANGOS.A. advirtió que también hay un alto riesgo de un apagón financiero. “Cada señal ambigua de los organismos de control, digamos las comisiones reguladoras, desde la unidad de planeación minero-energética, eleva el riesgo percibido. Y cada cambio anunciado sin claridad aplaza inversiones, aplaza decisiones o encarece el capital que se tiene previsto. Prometer alivios de largo plazo sin asegurar respaldo firme introduce una vulnerabilidad adicional al sistema eléctrico colombiano”, subrayó.
El informe de HIDROITUANGO S.A. explica por qué, aun con nuevas conexiones, la expansión efectiva del sistema quedó por debajo de lo previsto, en un contexto en el que la demanda continúa creciendo impulsada por la electrificación industrial, el transporte y la digitalización de la economía.
Hidroituango como activo sistémico
En este escenario, se destaca el rol del proyecto Hidroituango como uno de los principales activos de confiabilidad del sistema eléctrico. Con1.200 MW en operación comercial, la central aportó en 2025 10,9% de la energía generada en el SIN, frente a cerca de 5,6% en 2023. En términos de volumen, su generación fue equivalente al consumo eléctrico nacional de aproximadamente mes y medio.
El informe concluye que, si bien Hidroituango ha mitigado de forma significativa los riesgos derivados de la baja expansión efectiva del sistema, ni siquiera con la central operando a plena capacidad se resuelven por completo los desafíos estructurales del sector, por lo que será indispensable acelerarla expansión de redes de transmisión y destrabar nuevos proyectos de generación para garantizar la confiabilidad del suministro en el mediano plazo.